Deja un comentario

Situación carcelaria región caribe

preswi1

Ya han muerto 22 reclusos en las cárceles del Caribe colombiano, 17 de ellos en el Establecimiento Carcelario Nacional la Modelo de Barranquilla y cinco en el Establecimiento Carcelario de Mediana Seguridad el Bosque de Barranquilla, ambos después de la generación de fuego al interior de las celdas.
La región Caribe está viviendo en la actualidad una crisis carcelaria que obedece a problemáticas de vieja data (hacinamiento, deficiencias en la atención a la salud física y mental, libertades extemporáneas, dificultades de gobernabilidad, entre otros), aunque tal situación perviva con leyes que soportan todo en el papel, pero que en la práctica no se aplican, y pese a que se hayan generado en los últimos años diversas recomendaciones de organismos internacionales y expertos al respecto.
Podemos decir entonces que pese a que la sentencia T-158 de 1998 ordena al Estado colombiano y sobre todo a las autoridades locales y departamentales, a tomar las medidas necesarias para garantizar el orden público en consonancia con el respeto a los derechos fundamentales de los internos en los establecimientos de reclusión del país, en el caso del Caribe, después de dieciséis años de la Sentencia, hoy continúa, incluso se ha agudizado, la crisis carcelaria.
Lo cierto es que la situación en el Caribe es una situación que se replica en prácticamente todo el país. Por poner un ejemplo, la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, CIDH, el Comité contra la Tortura, CAT en la ONU, han recomendado, particularmente la CAT, en diversas ocasiones al Estado colombiano, actuar en contra la tortura, los tratos crueles, inhumanos y degradantes, hoy no hay avances; al contrario, parece que la situación tiende a empeorarse. Pero todo esto ocurre porque en Colombia no existe una política criminal clara y alternativa que permita programas de resocialización.
Hay que agregar a lo anterior la emergencia de leyes carcelarias, que han funcionado más como paliativos la actual crisis carcelaria. No han permitido el deshacinamiento, evidente en el hecho de que se haya incrementado, mes tras mes, año tras año, la población carcelaria en el país. Con la entrada en vigencia de la Ley 1453 del 2011, conocida como “Ley de seguridad ciudadana”, aumentaron las penas de algunos delitos y se modificó sustancialmente la tendencia de crecimiento de la población reclusa a partir de junio del 2011. Así, entre junio del 2011, mes en el cual entró en vigencia la Ley 1453, y abril del 2012, la población penitenciaria aumentó en 13.933 personas. En total, se pasó de 93.387 internos en junio del 2011 a 107.320 internos en abril del 2012 . A ello se le suma el déficit económico que presenta el Instituto Penitenciario y Carcelario, INPEC, déficit sustentado en la falta de contratación adecuada de los servicios de salud y la alimentación para los internos, la falta de mantenimiento adecuado de la infraestructura carcelaria, los traslados y el suministro de materiales para las actividades de resocialización.
Hoy la región Caribe alberga 14.179 reclusos entre mujeres y hombres para una capacidad de 7.180, esto comprende un hacinamiento del 97.5% . Este escenario es en definitiva preocupante, pues según lo anterior, las cifras día a día irán incrementado y las soluciones para ellas serán casi nulas.
En la última visita del Ministro de Justicia a Barranquilla, en relación con los hechos ocurridos el 27 de enero de 2014, esta instancia gubernamental manifestó que gestionaría la inversión de $1.000 millones de pesos para arreglos de la infraestructura de la cárcel Modelo, así como la revisión de procesos de solicitud de libertades de la ley 1709 de 2014; hoy tales compromisos han quedado empantanadas y están en el cajón del olvido; a la fecha, ni se han realizado los arreglos que este centro carcelario necesita, ni muchos menos se han dado las libertades que brinda esta ley; entonces, ¿cómo se habla de descongestionar estos establecimientos, mejorar la atención en salud de los internos o cómo se plantea dar celeridad a los procesos que se encuentran en los juzgados penales y de ejecuciones de penas y medidas, si ninguno de los actores principales son capaces de actuar en tiempo real?
La situación en la región Caribe en cuanto a situación carcelaria se refiere no va a cambiar si las autoridades nacionales y locales no cumplen los acuerdos, pero ante todo, tal situación continuará, con tendencia al detrimento, si no se dimensiona la importancia de respetar la dignidad humana de los presos. El reto entonces es revisar a fondo lo que sucede en las cárceles del país y de esta manera se avance en una política efectiva, que toque las causas de la crisis carcelaria actual, de suerte que hechos tan deplorables como los ocurridos en la cárcel de Barranquilla no se vuelvan a repetir.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: